Passejant amb ROBERT WALSER

…d’entre les lectures que les santes vacances m’han permès fer, opto per aquest fragment de Robert Walser (1878-1956), d’una obra breu, d’una meravellosa miniatura, El paseo (Siruela, maig 2008). Aquesta, també breu elecció, em fa deixar de banda, des de l’absoluta heterogeneïtat, des de la Babel de la diversitat, algunes lectures molt valuoses (l’últim poemari de Cristina Peri Rossi, Playstation; la traducció catalana de Pírcing, de Ryu Murakami; l’estranya densitat de La ciudad sitiada, de Clarice Lispector; l’aventura literària, filosòfica, imprescindible, d’El professor d’història, de Joan F. Mira…). Quedem-nos amb l’art del passeig de Walser:
“…Su cuidadosa mirada tiene que vagar y deslizarse por doquier, desinteresada y carente de egoísmo; tiene que ser siempre capaz de disolverse en la observación y percepción de las cosas, y ha de postergarse, menospreciarse y olvidarse de sí mismo, sus quejas, necesidades, carencies, privaciones, como el bravo, servicial y dispuesto soldado en campaña. De otro modo, pasea tan sólo con media atención y medio espíritu, y eso no vale nada…
Secreta y misteriosamente, siguen al paseante toda clase toda clase de hermosos y sutiles pensamientos de paseo, de tal modo que en medio de su celoso y atento caminar tiene que parar, detenerse y escuchar, que está cada vez más arrebatado y confundido por extrañas impresiones y por la hechicera fuerza del espíritu, y tiene la sensación de ir a hundirse de pronto en la tierra o de que ante sus ojos deslumbrados y confusos de pensador y poeta se abre un abismo.”

2 comentaris